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Olvidados en vida en SFM: envejecientes enfrentan abandono y soledad

San Francisco de Macorís-Envejecer no siempre significa descanso ni dignidad. Para muchos adultos mayores, la etapa final de sus vidas está marcada por el abandono, la precariedad y la falta de apoyo, una realidad que crece silenciosamente en distintos sectores del país.

Tal es el caso de una envejeciente abandonada en el Hospital San Vicente de Paúl, en San Francisco de Macorís, quien permanece en condiciones de extrema vulnerabilidad: sin acompañamiento familiar, con limitaciones para su movilidad, dependiente completamente del personal de salud para su higiene y alimentación, y enfrentando largos períodos de soledad y desamparo emocional. Su situación refleja la dura realidad de muchos adultos mayores que quedan a merced de la asistencia hospitalaria ante la ausencia de sus parientes.

De acuerdo con datos del Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (CONAPE), muchos adultos mayores en el país viven en condiciones de vulnerabilidad, sin acceso adecuado a servicios de salud, pensiones o acompañamiento emocional. Aunque existen programas de asistencia, estos resultan insuficientes ante la creciente población envejeciente.

El abandono no solo es físico, sino también emocional. Especialistas señalan que la soledad, la depresión y la exclusión social son problemas frecuentes en este grupo, agravados por la falta de políticas públicas sostenidas y el debilitamiento de los lazos familiares.

En hogares de ancianos, algunos envejecientes encuentran refugio, pero otros permanecen en listas de espera o en condiciones limitadas. Mientras tanto, organizaciones comunitarias y voluntarios intentan llenar el vacío, brindando apoyo donde el sistema no alcanza.

Frente a esta situación, se hace urgente reforzar la protección social, garantizar pensiones dignas y fomentar una cultura de respeto y cuidado hacia los adultos mayores. Envejecer con dignidad no debe ser un privilegio, sino un derecho para todos.