El peligro de borrar la historia

Hay decisiones educativas que pueden parecer administrativas, pero que en realidad tienen profundas consecuencias para el futuro de una nación.
Una de ellas es sacar la historia de los libros de
texto de nuestras escuelas.
La historia no es un simple conjunto de fechas, nombres y acontecimientos.
La historia es la memoria de un pueblo. Es la herramienta que permite a las nuevas generaciones comprender de dónde venimos, por qué somos lo que somos y cuáles errores no debemos volver a cometer.
República Dominicana tiene una historia que nuestros niños y jóvenes necesitan conocer. La Independencia Nacional, la Restauración, las luchas por la soberanía, las intervenciones extranjeras, las dictaduras, la construcción de nuestra democracia y las grandes transformaciones sociales forman parte de nuestra identidad como nación.
Eliminar la historia de los textos escolares sería abrirle la puerta al desconocimiento y, peor aún, a la manipulación. Porque cuando los jóvenes no conocen los hechos, otros pueden contarles la historia a su conveniencia.
Y que quede claro: enseñar historia no significa adoctrinar. Todo lo contrario. Significa enseñar a investigar, comparar fuentes, conocer diferentes perspectivas y desarrollar pensamiento crítico.
En una época en la que las redes sociales están llenas de información falsa, resulta absurdo pensar en menos historia cuando lo que necesitamos es más conocimiento histórico y mayor capacidad para discernir.
La solución no es sacar la historia de las aulas. La solución es mejorar la manera de enseñarla.
Un pueblo que olvida su pasado corre el riesgo de repetir sus errores. Pero un pueblo que conoce su historia tiene mayores posibilidades de construir un futuro con identidad, conciencia y libertad.
Porque quien controla el conocimiento del pasado puede intentar influir en la construcción del futuro.
En TELENORD exigimos que la historia dominicana retorne a los libros de texto. Debe permanecer en las aulas, en la memoria y en la conciencia de cada nueva generación; PARA QUE LA HISTORIA NO SE REPITA.